11 de enero de 2011

Retrasar la edad de jubilación nos empobrece a todos

familia de saltimbanquis   No nos podemos permitir el lujo de retrasar la edad de jubilación ni bajar las pensiones. Estas medidas comprometen aun más las escasas posibilidades que tienen actualmente las nuevas generaciones para incorporarse al mercado de trabajo. Y eso es particularmente grave porque pone en riesgo el futuro de todos. Si los jóvenes no encuentran trabajo estable, o inestable pero previsible, y bien remunerado, se retrasan o desaparecen los hipotéticos hijos, los que permitirían seguir creando riqueza en el futuro y manteniendo la prosperidad de todos. Quienes abogan por estas medidas no se dan cuenta que están pidiendo pan para hoy y hambre para mañana. De hecho están provocando las condiciones para que se cumplan sus peores temores. Un futuro sin trabajadores que mantengan a los jubilados.

La relación entre el retraso de la edad de jubilación y el retraso de la incorporación de los jóvenes en el mercado laboral no es obvia si no se hace al mismo tiempo una política activa para que los jóvenes puedan trabajar remuneradamente. Pero lo que sí resulta obvio es que mientras los trabajadores no se jubilen, sus puestos de trabajo no podrán ser ocupados por los millones de parados esperando un trabajo o los trabajadores en activo que podrían desempeñar un puesto mejor. Esta disminución automática de parados que se produce con la jubilación mejora consecuentemente las posibilidades de los jóvenes de trabajar.

Más discutible aún podría ser la relación entre la disminución de las pensiones y la disminución de trabajo para los jóvenes. Pero de lo que no cabe ninguna duda, es que el que los jubilados dispongan de una renta menor implica necesariamente que podrán gastar menos y crearán menos puestos de trabajo para satisfacer sus especiales necesidades de ocio, sanidad, cuidados asistenciales… Y esto no sólo perjudicará a los jubilados sino también al resto de los trabajadores, incluidos los jóvenes.

A los que hayáis llegado leyendo hasta aquí supongo que os habrá parecido interesante mi artículo pero puede que todavía sigáis pensando que no hay más remedio que aplicar alguna de estas medidas e intentar paliar luego las consecuencias adversas para los jóvenes. ¿Por qué? Proyección de Ingresos y Gastos del Sistema de la Seguridad Social¿Acaso por los malvados mercados que nos piden que hagamos esto para no endeudarnos demasiado? En primer lugar para las pensiones no se pide todavía prestado a nadie, se paga básicamente con las contribuciones de los propios trabajadores (y de momento incluso hay un superávit creciente que según el último informe publicado por la Seguridad Social no se espera que empiece a disminuir hasta 2025 y según el informe de diciembre de 2010 de evaluación y reforma del Pacto de Toledo hasta el 2023) por lo que no debería influir teóricamente en la deuda a menos que el Estado esté utilizando este dinero para otros fines y en ese caso no debería haber ningún problema para que en un hipotético futuro fuera el Estado el que prestara al sistema de la seguridad social para que pagara las pensiones. En todo caso es una buena señal que se relacione al Estado como garante del sistema de la Seguridad Social. Y no se hundiría España si el Estado tuviera que aportar fondos alguna vez para que esta no quebrara como ya hacen otros Estados. En segundo lugar, si alguna vez fuera necesario pedir prestado por esta razón, los mercados sólo estarían preocupados (o deberían estarlo) por el retorno del préstamo con los intereses apropiados, no en cómo vamos a hacer para devolverlo. Por eso las medidas tomadas hasta ahora para satisfacer a los ávidos mercados (viles especuladores según algunos medios) no han servido de nada; sólo han empeorado las cosas, porque han dejado claro que no esperamos crecer en muchos años y de paso han empeorado las condiciones de los trabajadores y su capacidad para devolver sus deudas, lo que inevitablemente producirá más impagos en el futuro. En definitiva tenemos menos solvencia. Ahora con la reforma de las pensiones estamos volviendo a lanzar otro mensaje de inseguridad. Un sistema de jubilación que hasta hace poco nadie ponía en duda ahora resulta que no es sostenible. Un sistema que en los últimos años ha acumulado un remanente y actualmente sigue aumentando, que permite aguantar muchos años sin cambiar nada, resulta que ya no es válido, que era un despilfarro que no nos podíamos permitir. Los modelos que se presentan ahora para justificar el despilfarro asumen una visión pesimista del futuro para los próximos 40 años y una población envejecida.  Pero la población envejecida es una hipótesis como otra cualquiera a menos que nos esforcemos en que esto ocurra: si no les damos oportunidades a los jóvenes o no creamos el famoso “efecto llamada” que atraiga a los jóvenes del resto del mundo, por supuesto que acabaremos así. Aunque esto finalmente ocurriera todavía no significaría que hiciera falta recortar las pensiones, ya que tenemos garantizada la solvencia de la Seguridad Social por muchos años, hay un fondo de reserva en España por el momento de 4 millones de parados deseosos de trabajar y cotizar a la Seguridad Social y la productividad de los trabajadores es previsible que aumente, en proporción suficiente para absorber con holgura el aumento de las clases pasivas.

Puestos ya en casos peores también hay gente que nos está avisando que ni con las medidas previstas en esta reforma será sostenible el sistema de pensiones en el futuro. Estamos asustando sin base alguna a los mercados, les estamos diciendo que vamos irremediablemente hacia una nación envejecida y más pobre y ellos consecuentemente van a ir pidiendo una prima de riesgo cada vez mayor por los préstamos.

¿Qué otras razones pueden llevar a recortar el sistema de pensiones? ¿Acaso porque los trabajadores no se merecen su jubilación?, ¿o porque son una carga insoportable para los trabajadores en activo?, ¿o porque así lo dice el Gobierno?, ¿o las instituciones internacionales?, ¿o los partidos políticos?, ¿o algunos economistas?

Artículo 41 de la Constitución: " Los poderes públicos mantendrán un régimen público de Seguridad Social para todos los ciudadanos que garantice la asistencia y prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad, especialmente en caso de desempleo. La asistencia y prestaciones complementarias serán libres."

Mientras no se reforme la Constitución, la Seguridad Social es un sistema público que tiene como destinatarios todos los ciudadanos, independientemente de que hayan o no cotizado previamente, mantenido por los poderes públicos y que garantiza la asistencia y prestaciones sociales suficientes.

Más información sobre el tema:

Evolución de la seguridad social en España

INFORME DE EVALUACIÓN Y REFORMA DEL PACTO DE TOLEDO (aprobado por la Comisión no permanente de seguimiento y evaluación de los acuerdos del Pacto de Toledo en su reunión del 29 de diciembre de 2010)

INFORME NACIONAL DE ESTRATEGIAS PARA LA PROTECCIÓN SOCIAL Y LA INCLUSIÓN SOCIAL DEL REINO DE ESPAÑA

Cuentas del sistema de la Seguridad Social

Impacto del envejecimiento de la población en el gasto social de los 25 estados miembros de la UE

Las claves del sistema de pensiones

INCAS: INFORME SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL DE LAS PENSIONES PÚBLICAS Y DE SU PERSPECTIVA A CORTO PLAZO

Carlos Bravo: “Esta reforma de pensiones no es necesaria y el Gobierno lo sabe”

Carlos Romero: "En defensa del contrato relevo"

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